Fecha de la entrevista: 20 de julio de 2023
A principios de este año, Karen y sus hijos, Abbie y Ethan, visitaron Costa Rica. A pesar de su experiencia previa en viajes —incluidos varios viajes anteriores a Costa Rica—, durante esta última visita ocurrió algo especial por el camino.
«Es fácil ir allí y disfrutar de los lujos», explica Karen, «pero como llevábamos tantos años disfrutando de Costa Rica —quizá en parte porque veníamos de la pandemia de la COVID y de mi trabajo en el sector sanitario—, sentíamos que teníamos los medios para devolver algo a la comunidad. Ese era el objetivo».
«Empecé a recabar información y descubrí la organización Amigos», contó Karen. «Quería hacer un proyecto de manualidades, sobre todo porque mis dos hijos estudian en un instituto artístico y se dedican a actividades creativas. Empecé a comprar materiales y decidí compartir la idea para ver si alguien más quería colaborar. Me quedé impresionada con el apoyo recibido. Tenía una lista de deseos en Amazon y recibía paquetes en mi puerta casi a diario».
El camino para conseguir todas esas increíbles donaciones no fue fácil, pero la recompensa fue enorme.
Karen cuenta: «No fuimos directamente a [Playa] Hermosa; empezamos por la región montañosa. La logística para trasladar los suministros de un punto a otro fue ardua, pero Creciendo Juntos nos echó una mano. Hacía muchísimo calor, pero los niños fueron muy amables y tenían muchas ganas de ayudar». El viaje y todo el esfuerzo culminaron en un momento precioso: «La recompensa llegó más tarde esa misma tarde, cuando estábamos paseando por la playa y un niño empezó a gritarnos porque nos había reconocido», continúa. «Empezó a correr hacia nosotros para darnos un gran abrazo».
La experiencia que Karen y sus hijos han compartido ha despertado el interés de amigos y familiares en su país, que ahora quieren echar una mano en Costa Rica, y Karen espera poder facilitar aún más donaciones en el futuro.




