El emprendimiento puede y debe ser accesible, y no existe un enfoque único válido para todos a la hora de crear o impulsar negocios locales. Nosara Crece es una organización sin ánimo de lucro que trabaja para proporcionar a los emprendedores de Nosara recursos como asesoramiento financiero y ponerlos en contacto con inversores que desean impulsar la economía local.
Hablé con Emmanuel Gutiérrez, director ejecutivo de «Nosara Crece», en Guanacaste, sobre diversos temas: desde el futuro de la organización hasta el impacto de la COVID-19, pasando por los éxitos que han logrado en los últimos años. Incluso en una época de gran incertidumbre, la organización ha ido más allá de lo esperado en su comunidad costera. Haciendo honor a su nombre, sus logros no dejan de crecer.
A continuación se incluyen algunos extractos.
¿Cuál es la misión de Nosara Crece?
Nuestra misión principal es reducir la brecha entre las comunidades acomodadas de [las zonas costeras] y la población local que vive en situación de riesgo social. Queremos aportar valor económico y social a los inversores, socios y demás partes interesadas que deseen apoyar el crecimiento económico y social de la comunidad.
¿Cuál ha sido el impacto más significativo de la COVID-19 en el trabajo que realizas con los emprendedores de la comunidad?
Era difícil encontrar gente interesada en invertir dinero. La pandemia fue una época complicada, por lo que la gente se mostraba recelosa ante los nuevos proyectos y las nuevas ideas que surgían. Ahora, creo que nos encontramos en una nueva etapa, porque tenemos una mentalidad orientada a la recuperación. Ya contamos con resultados y logros que compartir con aquellas personas que buscan nuevos proyectos a los que apoyar.
El principal impacto negativo de la pandemia fue el miedo a los nuevos proyectos. Ahora tenemos resultados: ya no somos un proyecto nuevo. Los empresarios compartían esa sensación. Tenían miedo de invertir en nuevos proyectos o de ampliar sus negocios, lo que provocó retrasos, largos debates y procesos de planificación prolongados. Pero ahora, todo el mundo considera que es un buen momento para invertir y crecer.
Cuéntanos alguna anécdota sobre algo inesperado que haya ocurrido gracias a la labor de Nosara Crece.
El año pasado pusimos en marcha un programa piloto para comprobar si las personas se comprometerían con sus créditos, pagarían sus préstamos y sus facturas, y obtendrían buenos resultados. Invertimos 100 000 dólares para evaluar el comportamiento y la evolución de los proyectos. Los resultados fueron increíbles, ya que la tasa de [re]pago fue siempre del 100 %, lo cual es realmente bueno en una iniciativa de microfinanzas. De hecho, tuvimos dos proyectos en los que se pagó el importe total en tan solo unos meses.
Fue realmente sorprendente que algunos proyectos tuvieran un flujo de caja tan bueno como para recuperar el crédito. Aquí tenemos programas diseñados en San José por instituciones u otras ONG, o programas que no encajan con la economía local ni con el contexto local. Lo más sorprendente fue que el comportamiento y los resultados de las empresas locales fueron mejores de lo esperado.

Uno de los programas sociales que apoyamos es«La Feria, Nosara Market», un mercado de agricultores en el que invertimos y que creamos y gestionamos durante el año de la pandemia. Teníamos previsto contar solo con 20 vendedores, pero de repente creció muy rápido. Se ha convertido en el mercado de agricultores más grande de la provincia de Guanacaste. En temporada alta hemos llegado a tener 65 vendedores, con una gran variedad de productos, verduras y alimentos. Fue sorprendente que nuestra pequeña inversión de 10 000 dólares tuviera un impacto tan grande. Los ingresos anuales de ese proyecto en 2021 ascendieron a 255 000 dólares.
[Nosara no] cuenta con muchos de los productos y servicios que se necesitan en una comunidad. Todavía nos faltan muchos servicios públicos, servicios sanitarios… ¡y sí, una comunidad necesita un mercado! Esa fue, pues, una de las principales necesidades que detectamos al principio.
Estamos más que encantados y emocionados de invertir esfuerzos, recursos y dinero en todo aquello que quede pendiente en la lista de tareas cuando se vive en una comunidad. Pero, ¿qué tipo de comunidad? Una comunidad integrada. Una comunidad con oportunidades para todos. Nosara es reconocida como un destino de bienestar, yoga y surf, pero nos preguntamos: ¿bienestar para quién? Todos los proyectos intentan abordar este reto para compartir el bienestar con todo el mundo.
Para el año 2025, ¿qué habrá conseguido Nosara Crece?
Esa es una pregunta muy importante. Tenemos previsto destinar 800 000 dólares a créditos este año, así que dentro de cinco años, es decir, en 2025, puedo decir que probablemente ampliaremos nuestra actuación [para atender estas necesidades] a otras comunidades costeras de Guanacaste.
En Nosara tenemos suerte, porque hay diferentes ONG, empresas y iniciativas que intentan dar respuesta a las necesidades y ofrecer soluciones. Pero hay muchas otras comunidades que no tienen acceso a este tipo de personas adineradas ni a turistas, por lo que para ellas la situación es realmente complicada. Queremos replicar el mismo modelo a lo largo de toda la costa del Pacífico en Guanacaste. No solo necesitan programas de financiación, sino también programas de formación como «Viva el Sueño» y oportunidades como «La Feria».
Queremos ofrecer lo mismo a San Juanillo, Sámara, Ostional… comunidades con escaso acceso a oportunidades.

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Emmanuel menciona varias formas en las que los lectores pueden colaborar con la labor de Nosara Crece. Entre ellas se incluyen hacer donaciones para apoyar la formación de emprendedores a través del programa «Vive el Sueño», de 40 horas de duración, que ofrece formación en inglés, diseño de logotipos, Photoshop y redes sociales por 200 dólares por participante (8.000 dólares para las 40 personas que puede acoger el programa); y realizar donaciones o ayudar a recaudar fondos para que la Feria de Nosara pueda construir unas instalaciones permanentes. Este proyecto de 50 000 dólares permitirá que el mercado ofrezca espacio para eventos comunitarios, huertos compartidos y la distribución de alimentos del banco de alimentos. Las donaciones realizadas a través de la página de Nosara Crece pueden acogerse a una deducción fiscal para los contribuyentes estadounidenses; las donaciones realizadas mediante transferencia local a la cuenta de Nosara Crece en el Banco de Costa Rica pueden solicitar una factura de deducción fiscal costarricense.
Los seguidores también pueden optar por invertir fondos en emprendedores de la zona de Nosara que se hayan graduado en el programa «Vive el Sueño». Estas inversiones a cinco años generan una rentabilidad del 5 %, que puede devolverse al inversor o destinarse a donaciones para financiar formación adicional, aportar capital inicial a proyectos que no puedan acceder a créditos o apoyar otras iniciativas sociales y medioambientales en Nosara.
